Imagina despertar cada mañana con un dolor punzante en el talón, que parece empeorar con los primeros pasos del día. Este síntoma es común en quienes sufren de fascitis plantar.
¿Te suena familiar? En este artículo, vamos a explorar en detalle qué es la fascitis plantar y cómo curarla, para que puedas dar esos primeros pasos del día sin dolor.
La fascitis plantar es una inflamación de la fascia plantar, un tejido grueso que recorre la parte inferior del pie y conecta el hueso del talón con los dedos. Este tejido actúa como una banda elástica, soportando el arco del pie y absorbiendo los impactos al caminar. Como clínica podológica, esta una de las afecciones más recurrentes en los pacientes que acuden a nuestra clínica.
Existen varias razones por las que podrías desarrollar fascitis plantar:
- Sobrecarga: Actividades que implican mucho tiempo de pie o caminando pueden estresar la fascia plantar.
- Calzado Inadecuado: Zapatos con poco soporte o amortiguación pueden contribuir al problema al
- Sobrepeso: El exceso de peso aumenta la presión sobre la fascia plantar.
- Pisada Anormal: Pies planos o arcos altos pueden afectar la distribución de peso y causar inflamación.
Existen diversas maneras de tratar la fascitis plantar. Aquí te mostramos algunas de las más efectivas:
Reducir la actividad física y aplicar hielo en el área afectada puede disminuir la inflamación y el dolor. Intenta aplicar hielo durante 15-20 minutos varias veces al día. Pero ten en cuenta que esto solo aliviará la hinchazón, no atacará al problema en sí ni a su causa principal.
Usar zapatos con buen soporte y amortiguación puede aliviar el estrés en la fascia plantar. Las plantillas ortopédicas también pueden ser una buena opción. En nuestra clínica nos especializamos en estas plantillas, una manera efectiva y segura de eliminar este dolor y volver a hacer vida normal.
Realizar ejercicios específicos puede ayudar a aliviar el dolor y prevenir futuras recaídas. Aquí tienes algunos ejercicios recomendados:
En algunos casos, se pueden recomendar medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINEs) para reducir el dolor y la inflamación. También, terapias como la iontoforesis (aplicación de medicación con corriente eléctrica) pueden ser efectivas.
En casos severos, las inyecciones de corticosteroides pueden ayudar a reducir la inflamación y el dolor. Sin embargo, deben ser usadas con precaución debido a posibles efectos secundarios.
Adoptar ciertos hábitos puede ayudarte a prevenir la recurrencia de la fascitis plantar:
- Mantén un peso saludable: Esto reduce la presión sobre tus pies. La carga que soportan tus pies es un factor muy relevante a la hora de medir el trabajo que soportan en el día a día. Por lo tanto, si mantienes tu peso en un margen saludable, mantendrás la fascitis plantar un paso más lejos de ti.
- Elige el calzado adecuado: Invierte en zapatos de buena calidad que ofrezcan soporte y amortiguación. De esta manera, la carga que soportan tus pies se ve aliviada y tendrán un menos desgaste.
- Realiza estiramientos regularmente: Estira tus pies y pantorrillas diariamente, especialmente antes de actividades físicas intensas.
-
Consulta Regular con el Podólogo: Un podólogo puede ofrecerte consejos personalizados y tratamientos especializados. Realizar chequeos regulares es clave para mantener la salud de tus pies y prevenir problemas mayores.
La fascitis plantar es una condición dolorosa pero tratable. Ahora que sabes qué es la fascitis plantar y cómo curarla, puedes tomar medidas efectivas para aliviar el dolor y prevenir futuras complicaciones. Si experimentas síntomas persistentes, no dudes en consultar a un profesional de la salud. ¡Tus pies te lo agradecerán!
Calle Luis de Sotomayor 4, Melilla. 52004 (Clínica Imera).
L-V 9:00-14:00 16:00-20:00
Created by